Los cuentos de Tio Oso

Unas vacaciones singulares

La ultima vez que Osi Bobi salió de vaciones no sabía donde ir, la playa era algo que le gustaba mucho, pero tambien tenía muchas ganas de regresar al bosque, de hacer una carne asada y de acampar en un lugar lleno de árboles, la idea de poder pescar cerca del río era algo que le agradaba mucho, tampoco podía decidirse porque le llamaba mucho la idea de ir a la montaña, de esquiar en la nieve y jugar a hacer muñecos.
Que difícil es decidir, pensaba Osi Bobi!

Cuando pensaba en un lugar se imaginaba cada evento, ir a la playa, nadar, hacer castillos de arena, ver los barcos a lo lejos y las gaviotas en picada buscando cazar algún pez... pez... pescar, en la orilla del río, hacer una fogata, asar bombones y acampar a la luz de la luna, escuchar algunos cuentos de miedo del Tío Oso y oir a papá Yehye y a mamá Biyou cantar canciones y tocar la guitarra, ver las estrellas y escuchar los grillos cerca del estanque, sentir el calorcito de la casa de campaña y una frazada para el frío de la noche, el frío... el frío de la nieve cuando te resbalas y caes del trineo, entonces para no lastimarte mas decides jugar en la nieve a hacer muñecos, con nariz de zanahoria y pipas en la boca, buscando un trapo viejo para ponerselo de bufanda y mirar como el sol derrite poco a poco el hielo y se va derritiendo... se derrite... se derrite el helado que te compras para evitar el intenso calor de la playa...

Así se la pasaba Osi Bobi pensando en una cosa y en otra, y se imaginaba como serían estas vacaciones, los recuerdos que les traería a sus amiguitos, una concha que se encontrara en la playa, o una hoja rara que viera en el bosque o tal vez un trozo de nieve... ja ja, eso no porque se derritiría.

Esa noche cuando llego papa Yehye, Osi Bobi corrió a saludarlo como siempre, pero papá no lo saludo con la misma alegría, estaba triste porque no podrían ir de vacaciones, tenían una gran deuda, Osi Bobi no entendía porque no iban a salir de vacaciones... que tiene que ver una deuda con todo esto?

Por más que buscaba explicaciones, papá y mamá solo respondían que no había dinero para ir de vacaciones, Osi Bobi se fue a su cuarto muy triste y Tío Oso lo siguió.

-Hola Osi Bobi, ¿Por qué estás tan triste?
-Mamá y Papá dicen que no iremos de vacaciones porque no tenemos dinero, ya les dije que podemos usar los ahorros que tengo en mi alcancía, pero dicen que no es suficiente.
-Vaya, vaya....es cierto... esto apenas alcanza para un caramelo de miel...-dijo Tío Oso
-Tío Oso, porque es importante tener dinero para ir a pasear...
-Oh, no... no es tan importante, es necesario... Mira - explico Tío Oso - Si quieres salir a pasear necesitas pagar el viaje no? Si te vas en camión necesitas dinero, si te vas en avión necesitas MAS dinero, si te vas en tren necesitas dinero también...
-Y si me voy caminando?
-Pues llegarás cuando tus vacaciones estén terminando!
-Ahora, si vas a la playa y te da sed, necesitas dinero para comprar agua o un refresco, si te da hambre, necesitas comprar comida, si cae la noche necesitas pagar donde hospedarte y asi... los gastos son muchos, pero... tengo una idea... ve a dormir y mañana te cuento de que se trata. Y no te preocupes de las vacaciones... de eso me encargo yo.

Osi Bobi se fue a acostar, pero no podía dormir, pensaba que no iba a ir de vacaciones y eso lo ponía triste... se puso a llorar porque estaba muy triste, pero ahora entendía que sus papás no tenian mucho dinero porque habían comprado muchas cosas este año, muebles para la casa, le compraron una nueva camita y ropa, gastaban diario en la luz y en la comida, le compraban cosas para la escuela y poco a poco le fue ganando el cansancio hasta que se durmió.

Mientras dormía soñaba que iba en un barco a una isla, donde había bosque y nieve y playa y todo junto y mucha diversion, nadaba, saltaba corría, comía malvaviscos en la fogata y miraba la luna escuchando a Mamá y a Papá cantar...

Cuando despertó, escuchó ruidos abajo, asi que se levantó, se lavo la cara y los dientes y se asomó para saber que sucedía y se llevó una gran sorpresa.

Mamá, Papá, Tío Oso y sus primos estaban en el jardín haciendo carne asada, habían conseguido una tina grande y la llenaron de agua, pusieron toallas en el piso y una sombrilla, uno de sus primitos estaba haciendo un muñeco de lodo, con ojos de piedras y una rama en la boca, le pusieron un sombrero de papel y parecía un señor sucio...

-Qué pasa?
-Nos fuimos de vacaciones al jardín, vamos a dormir aquí en una casa de campaña, haremos una fogata y comeremos malvaviscos- dijo Mamá Biyou
-Pensamos que no tenemos que salir de casa para divertirnos...- respondio Papá.
- Y todo fue idea de Tío Oso -dijo su primo Sendostitero

Osi Bobi se puso tan contento que hasta una lágrima se le salió... parecía que despues de todo iba a tener unas grandiosas vacaciones, despues de todo estaba con la gente que quería, todos se divertían e iba a hacer todas las cosas que habia soñado... Todas excepto jugar con las bolas de nieve...

De pronto sintió un golpecito en la espalda, su amigo el Oso Cezno le avento agua con una tapita,
-Ja, ja ja
-Ahora me las vas a pagar...- comenzaron a lanzarse chorritos de agua con unas pistolitas y se divirtieron mucho, en la noche todos durmieron en el jardín escuchando los grillos y Osi Bobi escuchaba a Mama y a Papa cantar y tocar la guitarra, miró a las estrellas que hermosas eran y se recostó, de pronto se levantó y fue con su tío.

-Tío Oso, nada de esto es real... pero son unas grandiosas vacaciones

Tío Oso lo abrazó y comenzó a contarle un nuevo cuento...