
La carne de aves es muy ligera, el pollo en particular es rico en proteínas y regularmente bajo en grasas, aunque hay que considerar que hay partes del ave que son de alto contenido graso y colestérico. La pechuga, por ejemplo cuenta con una cantidad mínima de grasa del 1% aproximadamente (esto sin piel, la piel es extremadamente grasosa). En los muslos el contenido es más bien alto, la pechuga tambien ocupa el lugar más bajo en colesterol.
Las aves se pueden preparar de muchas maneras, fritas, cocidas, acompañadas de alguna salsa, mole, en caldos, en sopas o cremas, horneadas, marinadas, en fin, la carne de ave tiene mucha variedad de preparacion nuestra recomendación es que siempre sea fresca y en el caso de carne de autoservicio o congelada, una vez descongelada NO SE DEBE RECONGELAR, la preparación debe ser inmediata y el consumo no debe pasar de uno o dos días.Para conservar la carne de ave es conveniente, antes de guardarla retirarle el hueso y la piel, colocarla en un recipiente bien sellado y mantenerla a 0°C.