
La carne en la alimentación es la principal fuente de proteínas y grasas, en general la carne contiene entre un 15 y 22% de proteína y contiene los 8 aminoácidos escenciales.
La grasa de la carne es rica en colesterol y hierro. La carne roja de cordero o res contiene practicamente igual cantidad de proteínas y grasas (alrededor del 15% de cada una del volumen total), mientras la carne de ave tiene un mayor contenido proteíco y menos grasa.
La carne en filete contiene menor cantidad de grasa, tanto en carne roja como en carne blanca.
A los niños pequeños se les puede incluir la carne en su alimentación a partir de los 6 meses, pero hay que tener muchísima precaución en la preparacion, la carne debe ser lo suficientemente ligera y suave para que su organismo la asimile, siempre debe de comenzarse con las carnes blancas, pero de ninguna manera las vísceras al menos antes de los 20 meses, lo cual es variable entre cada bebé.(Para mayor información consulta a tu pediatra)
La carne por si sola es un gran alimento, pero definitivamente incompleto, aún hoy existe gente extremadamente ignorante que piensa que la carne era para la gente rica y la verdura para la gente pobre.
Una persona que comía únicamente carne y nada de verduras, legumbres, leguminosas o incluso cererales, afrontó las consecuencias de esta dieta basada exclusivamente en la carne, su salud sufrió graves trastornos no solamente en el aparato digestivo, sino también en el corazón, hígado y en las articulaciones.
En definitiva una dieta basada unicamente en la carne genera muchísimos problemas graves al organismo, por lo cual se debe combinar con todos los demás alimentos y de hecho ingerirla en proporcion menor.
Algunas personas no gustan de ingerir carne, para suplir esta carencia de proteínas se puede recurrir a los lácteos, a la soya o algún otro complemento alimenticio que además contenga vitaminas